Los ejercicios para el core entrenan los músculos del core para que trabajen en conjunto, mejorando el equilibrio y la estabilidad. La estabilidad es importante tanto en el campo como en tus entrenamientos diarios. De hecho, la mayoría de los deportes y otras actividades físicas dependen de la estabilidad del core.
Los ejercicios para el core no requieren equipo ni gimnasio.
Cualquier ejercicio que implique el uso coordinado de los músculos abdominales y de la espalda se considera un ejercicio para el core. Por ejemplo, los ejercicios con pesas que mantienen el core estable entrenarán y fortalecerán muchos de tus músculos, incluyendo los del core.
Los ejercicios clásicos para el core estabilizan y fortalecen los músculos del core. Algunos ejemplos incluyen flexiones, sentadillas y ejercicios con pelota de fitness.
El “puente” es otro ejercicio clásico para el core. Para realizarlo, acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas. Mantén la espalda recta, sin arquear ni encorvar. Evita inclinar las caderas hacia la derecha o la izquierda. Contrae los glúteos. Levanta las caderas del suelo hasta que formen una línea con las rodillas y los hombros. Mantén esta posición, respirando profundamente tres veces y sin cambiar la posición del torso.