



¿Qué es este nuevo liderazgo?
El líder no va más allá de su rol. Ve y aprecia, es decir, respeta a todos y comprende que, como líder, también es uno de los elementos del grupo, del sistema, que en cierto sentido conecta al grupo, mantiene conexiones y relaciones. Por lo tanto, el rol del líder está subordinado al grupo. El antiguo modelo autoritario de liderazgo se basaba en el control y el poder; no contemplaba la toma de decisiones conjunta ni la escucha de quienes no tenían este “poder”. Creo que esto se debía al conocimiento limitado de las personas y sus capacidades, lo que condujo a una falta de confianza en ellas, en sus habilidades y en su disposición a cooperar.
Los sistemas autoritarios de dominación, dado lo que sabemos hoy sobre el ser humano, carecen de justificación. Gracias a todo lo que sabemos hoy sobre la persona, sus capacidades de desarrollo, su empatía, sus neuronas espejo, la fisiología de las emociones, incluido el miedo, que no educa ni motiva, sino que deforma las capacidades humanas, ya no podemos percibir el liderazgo como control y subordinación de las personas mediante amenazas y manipulación.
Necesitamos una nueva cultura de relaciones basada en el diálogo, la capacidad de escuchar y tener en cuenta la voz de cada persona. Las nuevas tendencias en psicología, pedagogía y educación no dejan lugar a dudas al respecto, pero este conocimiento, aunque ampliamente disponible, no está suficientemente extendido. Y esto aplica de manera especial a la familia, porque en ella crecen y se desarrollan nuevas generaciones, nuevas personas.