
La hormona de la felicidad, la endorfina, y si el sol acompaña mientras caminas, esta hormona se duplica.
Caminar mejora la función cardíaca, aumenta el colesterol bueno y, a la inversa, reduce el colesterol malo, además de mantener baja la presión arterial.
No menos importante es que incluso una caminata rápida de 45 minutos al día contribuye a quemar grasa. Basta con caminar lejos del tráfico, al aire libre, con ropa y calzado deportivo cómodos.
Caminar también reduce la adicción a la comida, una pasión incontrolable por el chocolate y los dulces, lo cual también es importante.
No olvides beber mucha agua durante y después de caminar.
Para saber cuánto has caminado, usa un podómetro, disponible tanto para iPhone como para Android. Establece un objetivo diario de 10 000 pasos y consíguelo. Si no lo consigues de inmediato, lo lograrás gradualmente. Puedes ir añadiendo pasos al resultado del día anterior cada día.