

No te olvides de las patatas.
El tradicional “segundo pan” es muy relevante hoy en día. Las patatas contienen vitaminas, diversos micro y macroelementos, ácido nicotínico y pantoténico, así como reguladores especiales del metabolismo de las grasas y el colesterol. Gracias a su alto valor energético, los platos a base de patatas son muy satisfactorios. Sin embargo, al cocinar patatas, ten cuidado y evita añadir salsas, mayonesa o kétchup. Las patatas con piel, sin mantequilla ni aceite vegetal, no te harán engordar, sino que mejorarán notablemente el funcionamiento del intestino gracias a su contenido en pectina y fibra.
Dulces con moderación
En otoño, el principal problema es la deficiencia de serotonina (su contenido en el cuerpo disminuye significativamente). Por lo tanto, una persona privada del sol puede deprimirse. Por cierto, no solo el chocolate y los pasteles, cuyo antojo aumenta con este tiempo, sino también las frutas y los frutos secos pueden mejorar el estado de ánimo. Obtendrás el mismo placer, pero en lugar de azúcares peligrosos, con vitaminas y otras sustancias beneficiosas. Puedes tomar chocolate, pero solo amargo. Y empezar la mañana con chocolate caliente te pondrá de buen humor. Además, la comida muy caliente: no solo la ropa de abrigo, sino también la comida caliente ayudan a protegerte del frío. Prepara sopas y caldos. Y no te preocupes por tu figura si usas carne magra, poca sal y crema agria baja en grasa en lugar de mayonesa al cocinar. Bebe bebidas calientes durante el día: infusiones, zumo de manzana caliente y compotas.