Más frutas y verduras
En otoño, es fundamental incluir alimentos vegetales en tu dieta con regularidad. Las frutas y verduras son una bomba de vitaminas, repletas de nutrientes y microelementos. Al preparar ensaladas de verduras, recuerda que el mejor acompañamiento es el aceite vegetal sin refinar. Puedes programar días de frutas y verduras dos veces por semana. Los médicos recomiendan comer fruta antes de las 6 p. m. para evitar molestias estomacales e hinchazón. Bebe zumos naturales, añade frutos rojos a tu dieta otoñal y asegúrate de abastecerte de ellos para el invierno.
No renuncies a las grasas
Con el frío, el cuerpo necesita alimentos ricos en grasas. Al fin y al cabo, las grasas son la principal fuente de energía térmica. Pero aquí, como en todas partes, es importante el sentido de la proporción. Para no dañar tu figura con las grasas, haz lo siguiente: elige pescado en lugar de grasas animales y aceite vegetal en lugar de grasas vegetales. Y asegúrate de prestar atención a los frutos secos y al girasol, que contienen aceites vegetales, ya que también pueden saciar el hambre durante mucho tiempo. Comer un sándwich con mantequilla en el desayuno es una excelente manera de obtener grasas, vitaminas A, B, D y fósforo a la vez.