БУЙС

БУЙС

Empezaron a pasar las mañanas juntos, preparando café antes de sus turnos, bromeando sobre clientes difíciles. Poco a poco, la línea entre la amistad y algo más profundo se fue difuminando. Una noche, en la tranquilidad de la cocina, sus risas se apagaron y se besaron. Un beso tierno, tímido, pero sincero. Por primera vez en años, Andrew volvió a sentirse vivo.

Pero Rick notó el cambio y se volvió aún más cruel con Harper, acusándola de robar ingredientes para entrenar para concursos de cocina. Andrew sabía que no era cierto: Harper lo compraba todo con su propio dinero. Se negó a ceder. «Voy a participar en este concurso», declaró enfadada. «Si gano, podré pagar el tratamiento de mi madre».

Llegó el día de la competencia. Andrew observó discretamente a Harper, quien lo dio todo. Quedó segunda, lo suficiente para ayudar a su madre. Lleno de orgullo, Andrew la abrazó después de la competencia. «Estuviste increíble», le dijo. Harper sonrió, con los ojos brillantes. «Gracias, Jack. No lo habría logrado sin ti».

Pero antes de que pudiera responder, un reportero lo reconoció. «¡Un momento… usted es Andrew Hoffman, el millonario!». Las cámaras comenzaron a grabar. Harper se quedó paralizada, mirándolo con incredulidad. «¿Usted… quién es usted?», susurró. El mundo de Andrew se derrumbó mientras ella retrocedía, con lágrimas en los ojos. «No me hable… ahora no», dijo en voz baja antes de marcharse.

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