
Los pescados grasos como el salmón, las sardinas, el atún y la caballa son ricos en ácidos grasos omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular.
En un estudio, 324 personas que comieron salmón tres veces por semana durante ocho semanas presentaron una presión arterial diastólica significativamente menor.
Otro estudio reveló que el consumo prolongado de pescado redujo los niveles de colesterol, triglicéridos en sangre, azúcar en sangre y presión arterial sistólica.
Si no te gusta el marisco, también puedes tomar suplementos de aceite de pescado, que también son una excelente fuente de ácidos grasos omega-3.
6. Nueces
Las nueces son una excelente fuente de fibra y micronutrientes como magnesio, cobre y manganeso.
Diversos estudios han demostrado que incluir frutos secos en la dieta puede protegerte de diversas enfermedades cardíacas.