
Vigilancia
– Infección aguda: Pruebas de función hepática (1-4 veces por semana) hasta la recuperación. – Debido a la posibilidad de infección crónica, se debe realizar una prueba de HBsAg sérico después de 6 meses, incluso si las pruebas de función hepática son normales.
– Infección crónica: Si no se trata, los pacientes deben realizarse pruebas periódicas durante 1 año (o menos).
– Tras la recuperación, la inmunidad (negatividad para el antígeno de superficie) persiste en más del 90 % de los casos.
Hepatitis D (infección por el virus delta, VHD)
Causada por un virus ARN imperfecto. Se presenta únicamente en pacientes con hepatitis B, principalmente en usuarios de drogas intravenosas, prostitutas y sus parejas, por lo que se debe sospechar la presencia de VHD, especialmente si la hepatitis aguda es grave, si los portadores crónicos de HBsAg experimentan exacerbaciones de la hepatitis o si los portadores crónicos del VHB desarrollan una enfermedad hepática de rápida progresión. El diagnóstico se confirma mediante un resultado positivo en la prueba de anticuerpos anti-VHD o ARN-VHD.