ZANAHORIA – Rica en vitaminas, calcio, hierro, yodo, fósforo, magnesio y cobre. Contiene 70 tipos de sustancias biológicamente activas, diversos ácidos inorgánicos y una gran cantidad de betacaroteno, especialmente necesario para personas mayores de 40 años y personas con problemas visuales. La pulpa de zanahoria contiene apigenina, que ayuda a fortalecer el músculo cardíaco. La zanahoria es un antiinflamatorio natural, aumenta la potencia y la función del cartílago y, lo más importante, no pierde sus propiedades beneficiosas incluso después de la cocción. Las zanahorias cocidas contienen más antioxidantes que las crudas, y estos, como es sabido, son la principal garantía de prevención del cáncer.
GRANADA – Esta fruta, con granos rojos o blancos, es un remedio maravilloso para quienes padecen deficiencia de vitaminas y anemia. Una granada contiene la dosis completa de vitamina C que nuestro cuerpo necesita al día. Es un excelente antioxidante: según algunos investigadores, quienes beben un vaso de zumo de granada al día se protegen del cáncer o retrasan significativamente su desarrollo. Es muy útil durante la fiebre alta, así como en caso de potencia debilitada, y las semillas de granada deben comerse con semillas pequeñas.