


Intenta comer al menos dos raciones de pescado a la semana, especialmente pescado rico en ácidos grasos omega-3. Esto parece reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, especialmente la muerte súbita cardíaca.
¿Importa el tipo de pescado que consumo?
Muchos mariscos contienen pequeñas cantidades de ácidos grasos omega-3. El pescado azul es el que contiene más ácidos grasos omega-3 y parece tener los mayores beneficios para el corazón.
Algunas buenas opciones de pescado rico en omega-3 incluyen:
Salmón (loos)
Sardinas
Caballa del Atlántico
Bacalao o eglefino (treska)
Arenque (seld)
Trucha de lago (tropel)
Atún claro enlatado.