Protege contra enfermedades virales: El ejercicio aeróbico fortalece el sistema inmunitario. Esto puede reducir la vulnerabilidad a enfermedades virales, como el resfriado común y la gripe.
Reduce los riesgos para la salud: El ejercicio aeróbico reduce el riesgo de muchos problemas de salud, como la obesidad, las enfermedades cardíacas, la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2, el síndrome metabólico, los accidentes cerebrovasculares y algunos tipos de cáncer. El ejercicio aeróbico, como caminar, ayuda a reducir el riesgo de osteoporosis.
Ayuda a controlar las enfermedades crónicas: El ejercicio aeróbico puede ayudar a bajar la presión arterial y controlar el azúcar en sangre. Puede aliviar el dolor y mejorar la movilidad en personas con artritis. El ejercicio aeróbico también puede mejorar la calidad de vida y el bienestar general de las personas con cáncer. Si padece enfermedad de las arterias coronarias, el ejercicio aeróbico puede ayudarle a controlar el dolor de pecho y otros problemas.