
La respiración es la principal función vital de la que depende nuestra vida. Es obvia, natural, innata y rítmica, como el latido del corazón, el sueño o el ciclo menstrual.
Podemos pasar varias semanas sin comer, varios días sin beber y solo unos minutos sin respirar. Por eso es fundamental aprender a brindar primeros auxilios para poder restablecer esta función básica en caso de emergencia.
La respiración es importante
Como padres, solemos prestar atención a la respiración de un recién nacido o un bebé. Su sueño es tranquilo, casi inaudible, lo que a menudo nos causa ansiedad, especialmente si es el primer hijo de la familia. Nos preguntamos: “¿Está respirando correctamente?”. Cuando el niño deja de ser un bebé, nuestro interés por la respiración prácticamente desaparece. Dejamos de prestarle atención y, con el tiempo, a menudo olvidamos cómo respirar correctamente. No prestamos atención a si respiramos por la nariz o la boca, rápido o lento.