KURS

KURS

Mientras estés en la cama, intenta sostener a tu bebé y ofrécele el pecho con la mayor frecuencia posible, o al menos cada 2 horas durante el día. Asegúrate de empezar por el lado que te incomoda, pero ofrécele ambos lados para que el otro no se desborde. Los bebés tienden a succionar con más fuerza al principio de la toma, y ​​es esta succión la que ayuda a despejar las obstrucciones y aliviar la mastitis.

Quizás te preocupe que tu leche esté contribuyendo de alguna manera a la mastitis. Sin embargo, los expertos afirman que tu leche es segura para tu bebé. Además, amamantar con frecuencia y asegurar un flujo de leche fluido puede ser una de tus mejores defensas.

3. Cambia tu posición para amamantar
También puedes cambiar la forma en que sostienes a tu bebé mientras lo alimentas. Si sueles usar un asa de cuna, prueba con un asa en forma de balón de fútbol o recuéstate de lado en la cama. Cambiar de posición modificará el ángulo de succión de tu bebé mientras se alimenta y puede ayudar a expulsar los conductos obstruidos.

De lado: Acuéstate de lado, con tu bebé a tu lado, mirando hacia tu pecho. Sostenga a su bebé con una mano y ofrézcale el pecho con la otra. Después de que el bebé se prenda, puede levantar la cabeza con la mano libre y usar la otra para acercarlo a su cuerpo.

Posted Under