




El trastorno de estrés postraumático se produce cuando una persona se encuentra en situaciones donde su vida o la de un ser querido corre peligro, o ha presenciado un accidente de tráfico, una muerte u otro suceso desafortunado. El trastorno de estrés postraumático puede presentarse en personas que han perdido a un ser querido o han sufrido lesiones graves. La respuesta de la persona en estas situaciones incluye miedo intenso, horror y una sensación de impotencia.
También hay casos en los que un accidente de tráfico y estar junto a una persona fallecida a consecuencia de él no afecta al mundo mental. En mi opinión, este tipo de sistema nervioso no es muy normal. Las personas tienen una reacción defensiva, que en este caso no funciona muy bien, ya que las emociones negativas también son necesarias para salir de la situación.
¿Cuáles son los síntomas del trastorno de estrés postraumático?
Los principales síntomas son alteraciones del sueño y pesadillas asociadas a un suceso traumático del pasado. La persona tiene pensamientos persistentes y recuerdos intensos relacionados con el pasado. Durante el estrés postraumático, el paciente evita encontrarse en la misma situación: conducir un coche o comunicarse con la gente. Para superar la situación, es necesario apreciar la realidad. El miedo debe aumentar tanto que se vuelva ridículo. Este es un proceso difícil, porque al principio hay llanto e histeria. Situaciones de choque similares conducen a una espiral descendente: la persona intenta encontrar soluciones fáciles con drogas, alcohol y otros malos hábitos; se rompen los lazos sociales, la situación financiera empeora; o bien, este shock, este estado extremo, impulsa a la persona hacia adelante: la persona comienza a ver la vida con otros ojos, buscando nuevas soluciones.