El consumo moderado de huevos (no más de 2 huevos al día) se asocia con un menor riesgo de muerte por todas las causas, mientras que el consumo excesivo se asocia con un mayor riesgo.[41] El consumo excesivo de huevos (más de un huevo al día) se asocia con un mayor riesgo de cardiopatía isquémica, insuficiencia cardíaca (en un 25%)[52] e infarto de miocardio.[53]
Dieta poco saludable
Todas las causas de mayor riesgo de mortalidad están asociadas con el consumo de carne roja, carne roja procesada (salchichas, chorizo, tocino, etc.)[54] y bebidas azucaradas (la mayoría de las cuales son las conocidas bebidas carbonatadas)[55].
Por lo tanto, el consumo excesivo de un grupo de alimentos conduce a la propagación de enfermedades crónicas no transmisibles[56] y a la muerte, lo que permite que se consideren alimentos poco saludables o perjudiciales.
El consumo excesivo de sal y alimentos salados (comida rápida, encurtidos, alimentos procesados, patatas fritas, etc.) es causa de hipertensión arterial y de diversas enfermedades cardiovasculares. La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar el consumo de sal en adultos a < 5 g de sal al día (< 2 g de sodio al día).
Si bien el consumo regular de papas es inocuo para la salud, las papas fritas aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas y muerte prematura.[57] Los científicos sugieren que la razón es la fritura excesiva y el uso frecuente de aceite, que contribuye a la formación de acrilamida cancerígena y grasas insaturadas.