


“Mi mamá lleva tres días dormida”: Una niña de siete años empujó una carretilla durante kilómetros para salvar a sus hermanos gemelos, y lo que sucedió después dejó a todos sin palabras.
En la sala de urgencias reinó el silencio. Entonces, las puertas automáticas se abrieron… y allí estaba ella.
Una niña menuda, de no más de siete años, avanzando con dificultad, aferrada a una vieja carretilla oxidada.
Tenía la cara cubierta de polvo y lágrimas. Sus brazos, débiles y temblorosos, se estremecían por el esfuerzo.