скесур

скесур

Nueva York resplandecía bajo un manto de nieve, iluminada por el brillo dorado de las decoraciones navideñas. Las calles resonaban con coros y los escaparates brillaban con cintas plateadas. En un rascacielos con vistas a Central Park, el multimillonario Richard Hayes, pensativo, observaba a su hija Evelyn, de doce años, mientras tomaba su chocolate caliente sentado a una larga mesa de cristal.

Evelyn era diferente a los demás niños que conocía en las fiestas de su colegio privado o en las galas benéficas. Amable, curiosa y, sobre todo, inmune al atractivo de la riqueza, encarnaba la lección que Richard había intentado inculcarle: la verdadera riqueza reside en la bondad. El dinero ofrece seguridad, sin duda, pero nunca carácter. Sin embargo, aquella noche, una duda se apoderó de ella.

Posted Under