автовтар

автовтар

En medio del caos se encontraba **Aisha Brown**, de veintidós años, vestida con vaqueros desgastados y una sudadera desteñida. Regresaba a casa tras un largo turno de noche en un pequeño restaurante. En sus brazos dormía **Layla**, su hija de nueve meses, plácidamente acurrucada en una manta rosa.

Aisha no tenía ninguna relación con el niño atrapado por las llamas, ningún motivo para arriesgar su vida. Pero al ver las pequeñas manos de Ethan golpeando desesperadamente la ventana, se le heló la sangre. Conocía esa sensación de impotencia.

**La Elección del Valor**

Cuando parte del duodécimo piso se derrumbó con un estruendo, el llanto de un niño rasgó la noche. Los guardias de seguridad de Richard corrieron en todas direcciones, en vano.

Posted Under