Tnoren

Tnoren

Todo encajó entonces en mi mente con una lógica aterradora. Las llamadas secretas. Las citas médicas. Las miradas cómplices.

Iban a huir juntos.

Esa misma noche, los esperé en la sala. El expediente yacía ante mí, como un arma.

«Lo sé todo», dije con voz inexpresiva.

«¿Cuánto tiempo? ¿Cuánto tiempo llevas jugando a esto?»

«Dime, Laura. Estás embarazada de él, ¿verdad?»

Posted Under