Anna fue trasladada de urgencia al hospital justo a tiempo. Debido al shock, tuvo un parto prematuro, pero el bebé sobrevivió. En su habitación, tras recuperar la consciencia, lo contó todo a la policía.

Su marido fue arrestado en su lugar de trabajo. Durante el interrogatorio, confesó:

«Tenía deudas. Esperaba heredar la casa y el dinero de mi esposa… Nunca pensé que llegaría tan lejos…»

Hoy cumple condena en prisión, mientras que cada noche Anna acuna a su pequeño, lo mira a los ojos y le susurra:

«Sobreviví gracias a ti. Gracias a ti.»

Posted Under