Si tienes prisa por quitar la mancha, no olvides tener en cuenta el tipo de tejido y los materiales que pueden dañarla.
Aquí tienes algunas recomendaciones:
Evita tratar la mancha durante demasiado tiempo.
El alcohol y el zumo de limón, además de ser eficaces, son sustancias agresivas y, si no tienes cuidado, podrías acabar con un agujero en la zona manchada o dañar la tela.
También procura ajustar la temperatura del agua, evitando el agua muy caliente, ya que puede favorecer la absorción de la tinta en las fibras del tejido y dificultar el lavado.