1. La mayor parte se descompone y absorbe en el intestino delgado como glucosa.
2. En caso de hidrólisis rápida y buena adsorción, puede contribuir a la hiperglucemia.
3. Una parte permanece y pasa al intestino grueso, donde sufre fermentación microbiana.
4. La velocidad de digestión y absorción también depende de la presencia de fibra.
El almidón de trigo se caracteriza por su fácil hidrólisis y su completa absorción en el intestino delgado. Esta circunstancia puede provocar un aumento rápido de la glucosa en sangre, un fenómeno extremadamente indeseable en la diabetes mellitus, la obesidad y la aterosclerosis. Recientemente, se han publicado estudios sobre el efecto anticancerígeno del almidón en el cáncer de colon. En este sentido, el ácido butírico, producido como resultado de la fermentación microbiana del almidón en el intestino, desempeña un papel fundamental y es utilizado activamente por las células de la mucosa del colon, protegiéndolas de diversos procesos patológicos, incluidos los neoplásicos.