
El exceso de azúcares simples de fácil digestión es un factor de riesgo de obesidad y aterosclerosis. Puede provocar una sobrecarga del aparato insular y contribuir a un aumento
de las reacciones alérgicas. El consumo excesivo de sacarosa es un factor de riesgo de caries. Si predominan los azúcares simples en la dieta, un fenómeno frecuente en la dieta moderna (asociado a la llamada “reacción alimentaria al estrés”), puede desarrollarse una deficiencia relativa de vitaminas
B1, B2, PP y ácido lipoico. Estas vitaminas se consumen intensamente durante la utilización de carbohidratos. También aumenta la necesidad de proteínas y de microelementos (Mn, Mg, Mo y Fe).