



Independientemente del color de piel, todas las mujeres tienen la costumbre de teñirse las cejas y las pestañas. En este sentido, no solo les ayudan el rímel y los lápices, sino también los tintes permanentes y los tatuajes (tatuajes cosméticos).
Muchas mujeres, especialmente las rubias, se preocupan por sus ojos descoloridos y se ven obligadas a teñirse las pestañas no solo desde dentro, sino también desde fuera, ya que, de lo contrario, las raíces claras parecen disolver los ojos en todo el rostro y hacerlos casi invisibles. Las cejas también necesitan corrección, y siempre deben teñirse, incluso temprano por la mañana o después de nadar, para que los ojos siempre luzcan bien. Por cierto, las cejas y pestañas que han envejecido prematuramente o se han desvanecido por el sol se oscurecen con mucha más eficacia con el tinte permanente o el tatuaje.