


CUERNO – Las propiedades curativas del carpe no se pierden, y disfrutar de su mermelada en invierno puede evitar la disminución del sistema inmunitario, la visión deteriorada y el riesgo de resfriados. El carpe contiene una gran cantidad de ácidos orgánicos: ácido málico, ácido cítrico, sustancias pectínicas y fitoncidas, taninos y entre un 30 % y un 60 % de vitamina C. Gracias a su composición química, es estimulante del apetito y antipirético. Es un medicamento natural que regula la presión arterial y previene la aterosclerosis vascular.
ROSA REY – La rosa rey (korolek) también es curativa. Esta fruta, caracterizada por su alto contenido de yodo y hierro, es útil para personas con disfunción tiroidea y anemia. Tiene la capacidad de fortalecer el sistema inmunitario, ayuda a mejorar el estado de ánimo y el bienestar. Ayuda con la tuberculosis, el agotamiento y diversas inflamaciones. Con la ayuda del jugo de manzana, se puede depurar el cuerpo de diversas toxinas. En caso de angina de pecho, consumir fruta madura lentamente fortalece las paredes de los vasos sanguíneos y previene la aterosclerosis. Gracias a su alto contenido en pectina, las manzanas también reducen los niveles de colesterol y, gracias a sus flavonoides, previenen la trombosis vascular. Gracias a sus aceites esenciales únicos, ricos en compuestos orgánicos y aminoácidos, ayuda a quienes sufren de dolores de cabeza, hipertensión, gastritis, anemia, deficiencia de vitaminas y sobrepeso. También se ha demostrado que las manzanas reducen los efectos de la alta radiación.