Es mejor deshacerse de los lunares que no se pueden proteger del sol con ropa. Existe una alta probabilidad de que un lunar que ya se ha quemado varias veces con los rayos ultravioleta del sol se convierta en una neoplasia maligna. Nunca intente deshacerse de los lunares usted mismo. A veces, los lunares se eliminan con métodos populares, pero nadie se hace responsable de las posibles consecuencias. Los oncólogos reciben víctimas de este tipo de autotratamiento a diario. Cabe decir que hoy en día casi todos los salones de belleza ofrecen este tipo de servicios para eliminar lunares. Sin embargo, no es muy recomendable confiar su salud a, por ejemplo, un cosmetólogo que ha completado un tratamiento de tres meses.
Los lunares no deseados solo deben eliminarse con la ayuda de un médico con la especialidad y la experiencia adecuadas. Sin embargo, a menudo, especialmente las mujeres que buscan una piel perfecta, eliminan todos los lunares, quemando áreas bastante extensas. Esto es especialmente cierto para las mujeres de cuarenta años que recuerdan con arrepentimiento su piel joven, pero, aun así, la piel no rejuvenecerá de forma natural, por lo que es necesario detenerse a tiempo. Cada lunar extirpado deja manchas, y si la quemadura no se realiza correctamente, estas adquieren un tono marrón oscuro y se consideran consecuencia de una quemadura química. Tras un procedimiento tan doloroso, la piel solo se recupera parcialmente. A veces, todos los esfuerzos son en vano, ya que en lugar de eliminar una sola formación, aparecen varias más. Nuestra actitud ante los lunares y otras neoplasias debe estar entre dos extremos: no debemos ser indiferentes a los lunares que crecen constantemente, pero tampoco debemos seguir ciegamente la moda y eliminar la más mínima mancha de la piel. Nuestro único consejo en este caso debe ser un médico.