


Gripe y antibióticos
Tratar la gripe o el resfriado con antibióticos no es aconsejable, ya que los antibióticos afectan a enfermedades de origen bacteriano, mientras que la gripe es una enfermedad viral. Se pueden recetar antibióticos en caso de infección bacteriana, por ejemplo, cuando la gripe se complica con neumonía. Sin embargo, el tratamiento antibacteriano solo puede ser recetado por un médico.
No se debe bañar durante la gripe o el resfriado.
Esta opinión popular es absurda. No se debe dejar de bañarse durante la enfermedad; además, bañarse regularmente ayuda a la piel a mantenerse limpia y a eliminar mejor las toxinas, cuya concentración es alta durante la gripe.
Después de contraer la gripe, se desarrolla inmunidad.
La inmunidad se desarrolla contra una cepa específica del virus, por lo que una persona puede contraer otra cepa.
¿Puede el alcohol curar un resfriado?
Este es uno de los conceptos erróneos más comunes. De hecho, el alcohol no tiene ningún efecto terapéutico; además, contribuye a la deshidratación del cuerpo y ralentiza su reacción, lo que debilita su capacidad para combatir los patógenos.