




Cacao: El cacao es rico en flavonoides, sustancias antiinflamatorias que ayudan a regular la presión arterial. El cacao es un arma poderosa contra la hipertensión arterial. La hipertensión arterial está directamente relacionada con el concepto de “estrés”, y los flavonoides del cacao no solo ayudan al cuerpo a lidiar con el estrés con mayor facilidad, sino que también regulan la cantidad de hormona del estrés en nuestro cuerpo. Los flavonoides del cacao protegen al cuerpo de accidentes cerebrovasculares e infartos.
Cúrcuma (azafrán, Crocus speciosus): El colesterol alto en la sangre y la presión arterial alta causan procesos inflamatorios en nuestro cuerpo, que la cúrcuma puede combatir. Al reducir los procesos inflamatorios en el cuerpo, la cúrcuma ayuda a regular la función cardiovascular y la circulación sanguínea. La cúrcuma también fortalece las paredes de los vasos sanguíneos, limpiándolos del exceso de residuos y obstrucciones.
Ajo. Nuestro amigo el ajo, considerado el enemigo de los microbios, resulta ser otro remedio poderoso contra la hipertensión arterial. El ajo reduce naturalmente la cantidad de colesterol en la sangre y baja la presión arterial alta. Mientras que en Estados Unidos la gente prefiere utilizar el ajo en forma de pastillas, en Armenia, para evitar gastos innecesarios, lo utilizan en su forma natural.