

El tomillo tiene flores rosas o moradas muy hermosas y crece en laderas secas y empinadas de montaña y en prados. Destaca especialmente por su singular aroma penetrante. Gracias a sus propiedades expectorantes, la decocción de tomillo ayuda con enfermedades del tracto respiratorio superior, bronquitis y neumonía.
Además, las hojas de tomillo tienen propiedades desinfectantes y calmantes, y también mejoran el funcionamiento del tracto gastrointestinal. Por ello, el tomillo se incluye en la composición de medicamentos utilizados para la hinchazón, la colecistitis, la cistitis, el bocio, los trastornos nerviosos, el insomnio, las hemorroides, el sangrado uterino e incluso el alcoholismo.
El tomillo también se puede utilizar en baños externos, compresas y cataplasmas para el dolor articular, el dolor muscular y la neuralgia. En Armenia, el alcohol elaborado con tomillo se ha utilizado desde la antigüedad para enfermedades cardíacas, estreñimiento y enfermedades hepáticas.