Calabaza amarga: En medicina, se utiliza como estimulante del apetito, digestivo y antihelmíntico, y se utiliza para enfermedades del tracto gastrointestinal, gastritis, anemia, hipertensión y migrañas. El aceite esencial de calabaza amarga estimula la circulación sanguínea y mejora la respiración.
En cosmetología, se utiliza en cremas para pieles grasas y con problemas, así como en productos rejuvenecedores para el cuidado de la piel envejecida. Las sustancias contenidas en el aceite esencial de calabaza amarga contribuyen a los procesos metabólicos que tienen lugar en el interior de la piel, a la rápida eliminación de sustancias tóxicas y a su regeneración.
Tras el uso de productos con aceite esencial de calabaza amarga, la piel se vuelve suave y tersa, con un color y una apariencia saludables.