



4. Evita ceder a la presión
La futura profesión debe ser exclusivamente tuya, y nadie puede hacerlo por ti: ni tus padres, ni tus amigos, ni tus profesores. En esta situación, necesitas mostrar perseverancia y determinación: escucha todas las opiniones, estés de acuerdo o en desacuerdo, expresando y argumentando tu enfoque.
5. Elección difícil
Si ya te imaginas en ciertas áreas, pero no te decides, puedes anotar las ventajas y desventajas de cada una. Esto te ayudará a organizar tus ideas y a tomar una decisión rápida.
Pide a tus seres queridos que respondan a las siguientes preguntas:
¿Qué crees que hago bien?
¿Qué cualidades crees que me ayudan a progresar?
¿En qué te gustaría convertirme en 5 años?
¿Cuándo te sientes orgulloso de ti mismo?
Algunas respuestas pueden ser reveladoras, y es posible que te ayuden a evaluarte de forma diferente. 🙂
Existen pruebas psicológicas especiales que te ayudan a elegir una profesión. También se han creado programas informáticos especiales que son útiles también para la orientación profesional: tú indicas las asignaturas en las que debes examinarte y el programa determina dónde puedes matricularte y qué posibles profesiones puedes adquirir en función de los resultados de esos exámenes.