

1. Si le atacan, asegúrese de que el agresor no esté armado. De lo contrario, cualquier resistencia es inútil y peligrosa.
2. Defiéndase lo mejor que pueda con cualquier método (golpéese la cara con las manos, dé un rodillazo en la ingle).
3. Pida ayuda lo más fuerte posible.
4. Procure mantener la calma y no demuestre miedo ni incomodidad para evitar que tome medidas más violentas.
5. Intente recordar su rostro, ropa, signos especiales, rasgos de habla, edad, etc. (los necesitará para contactar con la policía).
6. Conserve la ropa que llevaba puesta en el momento del incidente. Puede contener rastros importantes para el examen forense. No se bañe, ya que será difícil probar lo sucedido.
7. Cuéntele a sus padres, a un familiar mayor, a un médico, a un psicólogo o a una persona de confianza sobre el incidente.
8. Si no te sientes bien o sufres lesiones, heridas, rasguños o hematomas, contacta inmediatamente con el centro médico más cercano, solicita que te examinen y te entreguen un certificado. Se recomienda que te acompañen tus padres u otro adulto.
9. Llama o contacta a la policía.