

Los científicos han descubierto que los factores más importantes que afectan la salud humana son los hábitos y el estilo de vida saludables. Se ha comprobado que nuestra salud está determinada en un 20 % por la herencia (es decir, los genes recibidos de nuestros padres), en un 20 % por la influencia del entorno externo (incluyendo el aire, el agua, el suelo, el clima, la radiación y otros factores naturales, así como las condiciones sociales y económicas), solo un 10 % depende de las actividades del sistema de salud (servicios médicos) y la mayor parte, alrededor del 50 %, es el estilo de vida de una persona.
El estilo de vida incluye todo aquello que solemos hacer en la vida diaria y que afecta a nuestra salud: dieta, actividad física, consumo de tabaco y drogas, comportamientos de riesgo, como el sexo, el trabajo, el sueño y el descanso, etc.