
La autoconciencia se compone de todos los pensamientos y sentimientos que un individuo tiene sobre sí mismo, las evaluaciones que se hace a sí mismo cuando se convierte en objeto de investigación o, simplemente, adquiere consciencia de sí mismo. La autoconciencia de un individuo es un fenómeno complejo.
Históricamente, «autoconciencia» era sinónimo de «autoconciencia», es decir, el estado de conciencia de que una persona existe y tiene consciencia[1]. Por lo tanto, no es sorprendente que, al hablar de autoconciencia, cada autor introduzca su propia interpretación.
Los cognitivistas consideran la autoconciencia desde el punto de vista de la formación de esquemas cognitivos, presentándola como un sistema complejo formado sobre la base de principios cognitivos específicos.