¿Qué ejercicios son seguros?
Su médico podría recomendar ciertos ejercicios para aliviar el dolor o fortalecer los músculos. Dependiendo de su afección, es posible que no pueda realizar ciertos ejercicios en absoluto o durante un brote. Algunas personas podrían necesitar hablar con un fisioterapeuta o un terapeuta ocupacional antes de comenzar un programa de ejercicios.
Por ejemplo, las personas con dolor lumbar pueden optar por ejercicios que aumenten su frecuencia cardíaca sin sobrecargar la espalda. Caminar y nadar son buenas opciones.
Tener un inhalador a mano mientras se ejercita es importante para las personas con asma, ya que este puede agravarse con el ejercicio.
Para las personas con artritis, el ejercicio depende del tipo y la ubicación de la articulación. Un profesional, como un fisioterapeuta, puede ayudar a desarrollar un programa de ejercicios que beneficie sus articulaciones sin dañarlas.