


Son especialmente importantes para las personas mayores, ya que pueden ayudar a prevenir caídas y a mantener su independencia. Es recomendable incluir el entrenamiento del equilibrio en su programa habitual de ejercicio o entrenamiento de fuerza.
Casi cualquier actividad que le mantenga de pie o que implique movimiento, como caminar, puede ayudarle a mantener un buen nivel de equilibrio. Sin embargo, también existen ejercicios específicos diseñados para mejorar el equilibrio que son útiles para incorporar a su rutina diaria y que pueden ayudarle a mejorar su estabilidad.
Por ejemplo, mantener el equilibrio sobre una pierna estando de pie durante un tiempo en casa o al aire libre. O levantarse desde una posición sentada sin usar las manos. O caminar en línea recta distancias cortas, usando el talón como punto de apoyo. También puede probar el tai chi, una forma de entrenamiento del movimiento que puede mejorar el equilibrio y la estabilidad, y reducir la probabilidad de caídas.