
Con este enfoque, puedes depurar fácilmente tu dieta del exceso de calorías, grasas, sal y azúcar, sustituyéndolas por alimentos saludables, con más frutas y verduras, cereales integrales y legumbres.
Haz la transición a una dieta más saludable
Aquí tienes algunos ejemplos que te ayudarán a sacar el máximo provecho de tu dieta al revisarla:
Desayuno
Sustituye la leche desnatada por leche semidesnatada, con 1% de grasa o incluso completamente desnatada.
El mismo principio se puede aplicar a otros tipos de lácteos: crema agria, requesón, yogur, etc.
Sustituye los dulces por fruta fresca o seca.
Segundo desayuno
Sustituye el pan blanco, los bollos o las magdalenas por productos elaborados con trigo integral o su harina.
Sustituye la mantequilla desnatada por cremas para untar bajas en grasa.
Sustituye los quesos grasos por quesos secos bajos en grasa.
Sustituye los quesos salados por crudos.
Sustituye el pescado salado o ahumado por fresco. Almuerzo
Sustituya las salsas de crema o queso por salsas de tomate u otras salsas vegetales.
Al cocinar, sustituya la mantequilla o la leche descremada por cremas para untar bajas en grasa y leche descremada (1%).
Sustituya la carne grasa (o con vetas) por carne magra.
Al freír carne o aves, utilice la tecnología de parrilla en lugar de una sartén (para eliminar el exceso de grasa del plato final tanto como sea posible).
Sustituya el puré por aceite o mantequilla por legumbres asadas (frijoles, etc.).