
Sabor – Ganador: Bourbon
Como se mencionó anteriormente, la diferencia en el grano principal utilizado en el whisky escocés y el bourbon es la principal razón por la que tienen un sabor tan distinto. El sabor ahumado y picante del whisky escocés no tiene nada de malo. Sin embargo, no todos pueden tolerar sabores tan complejos.
Por otro lado, el bourbon tiene un picante más sutil y una dulzura percibida, lo que lo hace muy versátil para beber solo o como base para cócteles.
Color: Empate.
La diferencia de color entre el whisky escocés y el bourbon es casi inexistente. Ambos tipos de whisky tienen un tono ámbar, resultado del contacto con la barrica. Dado que el licor permanece en un recipiente de madera durante mucho tiempo, se mezcla con el aroma y los pigmentos de la madera.
Final suave.
La suavidad del whisky escocés en comparación con el bourbon se debe a la cantidad de meses o años de envejecimiento en barricas de roble. Cuanto más tiempo se deja el licor en la barrica de madera, más suave o ligero se vuelve.
Dado que el whisky escocés suele añejarse durante tres años, mientras que el bourbon se añeja durante dos, tiene un sabor más suave. Sin embargo, algunos bourbons se añejan durante un máximo de cuatro meses, lo que les confiere un regusto más intenso.
Precio – Ganador: Bourbon
La diferencia de precio entre el whisky escocés y el bourbon es bastante evidente. La cebada es mucho más cara que el maíz, lo cual es la principal razón del alto precio del whisky escocés. Además, los precios de los granos en Estados Unidos son más bajos que en Escocia.