
Estos tratamientos incluyen:
Glucosa intravenosa: ayuda a controlar los niveles de glucosa si no se obtiene suficiente para producir glóbulos rojos.
Hemina intravenosa: una forma sintética de hemo que se administra varias veces al mes para prevenir ataques de AHP.
Inyecciones de hemina: una forma de hemo que se recomienda si el cuerpo produce demasiadas porfirinas y no suficiente hemo.
Sangrado: un procedimiento para eliminar el exceso de hierro del cuerpo.
Agonista de la hormona liberadora de gonadotropina: un medicamento recetado para mujeres que pierden hemo durante su ciclo menstrual.
Terapia génica: con givosiramina, que reduce la velocidad a la que se forman subproductos tóxicos en el hígado.
¿Necesito una flebotomía?
El sangrado solo se utiliza para la AHP si hay demasiado hierro en la sangre. El hierro desempeña un papel importante en la producción y el mantenimiento de los glóbulos rojos, pero los niveles altos pueden desencadenar un ataque de AHP.
La flebotomía reduce las reservas de hierro, lo que mejora la síntesis de hemo, lo que previene la inhibición de la uroporfirinógeno descarboxilasa mediada por hierro. Los análisis de sangre periódicos pueden ayudar a asegurar el equilibrio de los niveles de hierro en el cuerpo.
Si necesita una flebotomía, esta puede realizarse de forma ambulatoria. Durante el procedimiento, el médico le extraerá sangre para eliminar el exceso de hierro.