






Pica las zanahorias. Colócalas en una cacerola y añade un poco de agua. Hiérvelas hasta que estén blandas. Escurre el agua, deja enfriar las zanahorias y luego tritúralas con un tenedor o una licuadora.
Enfría el agua donde se hirvieron las zanahorias y disuelve la miel. Luego, añade el puré de zanahoria y mezcla. Guárdalo en un lugar fresco. Este jarabe natural es completamente seguro y se puede usar con frecuencia. Toma 3 cucharadas después de las comidas. Los resultados se notarán en una semana. Las vitaminas de las zanahorias y los antioxidantes de la miel ayudarán a eliminar rápidamente la mucosidad de los pulmones y a detener la tos.