Gracias, Sr. Muradyan, por la importante, interesante e informativa conversación. Esperemos que se dé la debida importancia al papel de la sanidad y de los médicos en nuestra sociedad, y que, en caso de ciertas contradicciones, los problemas se resuelvan únicamente por ley.
– También le estoy agradecido. Considero importante enfatizar que no aceptamos la colegialidad entre comillas; en principio, apoyaremos a un médico honesto. Un médico sin escrúpulos, por supuesto, debe ser castigado con todo el rigor de la ley. En un estado de derecho, prevalece la presunción de inocencia y nadie puede ser declarado culpable ni rendir cuentas excepto ante los tribunales y en los casos previstos por la ley.
Sin embargo, cabe recordar que es gracias a ese mismo sistema sanitario que se producen 400.000 hospitalizaciones y millones de visitas en el ámbito de la atención primaria de la población. Es gracias a ese sistema que se registran 43.000 nacimientos al año. Gracias a este sistema, en los últimos dos años, a pesar de tener la mayor frontera con Georgia, solo se registraron 30 casos de sarampión en nuestro país, en comparación con unos 8.000. Y estos ejemplos son numerosos y dan testimonio del trabajo incansable del personal médico. Cada muerte es una tragedia, pero hay casos individuales que no encuentran una respuesta generalizada en un clima de pesimismo, que no afectan a las estadísticas, sino que son hazañas médicas que no encuentran una amplia aceptación entre la población. Estoy seguro de que la opinión pública evalúa correctamente y que el médico ocupa un lugar único y digno en la sociedad.