ЦУЦМУНК

ЦУЦМУНК

Porque no se casaría con Arturo, el joven del que había estado enamorada durante años, sino con Don Esteban Llorente: un viudo reservado de sesenta y cuatro años con una fortuna capaz de salvar a la familia Valcárcel de la ruina. Para muchos, era un benefactor. Para Sofía, personificaba el precio injusto que a veces exige la vida.

Durante meses, su padre había estado luchando contra deudas que casi habían llevado a la quiebra el negocio familiar. El banco había dado un ultimátum: la casa iba a ser embargada. Fue entonces cuando apareció Don Esteban, con una propuesta tan directa como desconcertante:

«Puedo salvar tu fortuna… si Sofía acepta casarse conmigo».

Al principio, Sofía pensó que era una broma. Pero al ver a su padre derrumbarse bajo la presión, al ver a sus hermanos aceptar una serie de trabajos mal pagados que ni siquiera daban para vivir, comprendió que su libertad tenía un precio, y que solo ella podía evitar que su mundo se derrumbara. Aceptó. Con una condición: respeto mutuo y honestidad.

Posted Under